Sin embargo, muchas veces uno no quiere ver los objetos como son, sobre todo si se trata de innovar, buscar un nuevo servicio o simplemente refrescar una idea definida, ya que las cosas como son generalmente desapercibidas ante nuestros ojos, simplemente por que estamos habituados a ellas.
Para esta técnica necesitamos mínimo dos personas y una serie de objetos simples y sencillos, como puede ser un cepillo de dientes, un mouse, o un reloj de pulsera. Una persona toma la palabra y selecciona un objeto, un lápiz, por ejemplo, y dice: Esto no es un lápiz, es un … cualquier objeto que se venga a la cabeza, un piragua, como ejemplo también. Este no es un lápiz es un piragua como frase no tiene ninguna lógica, pero lo que hace es forzar al cerebro a darle una explicación. Este lápiz puede llegar a ser un paraguas si tuviera la particularidad de poder borrar las nubes de lluvia y poder dibujar un día soleado. Ahora este lápiz es mágico, pues ha evitado mojarme con lluvia. Es importante observar el lenguaje corporal durante el ejercicio, puede darnos pistas muy interesantes de los supuestos que tenemos de un objeto, lo que hace y significa.
Esta técnica fue inspirada por el cuadro “Ceci n’est pas une pipe”, del artista belga René Magritte, el cual ilustrando una pipa reflexiona sobre lo que vemos y la distancia simbólica de lo que es. Esta pipa bien puede ser la imagen de una pipa, un cuadro de René Magritte o una pieza arte con un valor de millones de dólares.



